OSTATU – LADERAS DEL PORTILLO
48,44 €
Laderas del Portillo es un vino de una pureza y verticalidad asombrosas. Procede de una única parcela situada a gran altitud, en una de las zonas más extremas y frescas de Samaniego. Es un vino que huye de la opulencia para centrarse en la finura, la mineralidad y el nervio. Con una producción muy limitada, representa la visión más contemporánea y precisa de la familia Sáenz de Samaniego: un vino que traduce el paisaje calcáreo y el clima atlántico de la Sierra Cantabria directamente a la copa.
Descripción
La parcela «El Portillo» se caracteriza por su suelo extremadamente pobre y pedregoso, con una pendiente pronunciada que obliga a una viticultura heroica y manual. Este viñedo de Tempranillo entrega racimos pequeños con una concentración de aromas y acidez excepcional. El vino se fermenta en depósitos pequeños para respetar la identidad del lote y realiza una crianza en barricas de roble francés de gran volumen (fudres o barricas de 500L) para que la madera no eclipse la fragilidad y elegancia del fruto. Es un vino con una «espina dorsal» de frescura muy marcada, diseñado para evolucionar con una aristocracia envidiable en la botella.
Elaboración y Crianza:
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Variedad: 100% Tempranillo (procedente de la parcela El Portillo).
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Crianza: 12 a 15 meses en barricas de roble francés de grano fino, buscando un impacto mínimo del tostado.
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Vinificación: Vendimia manual en cajas, selección rigurosa en mesa y fermentación con levaduras indígenas para preservar la tipicidad del viñedo.
Notas de Cata:
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Visual: Color rojo cereza brillante, de capa media-alta, con ribetes violáceos muy vivos.
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Olfativa: Nariz de gran pureza y nitidez. Destacan los frutos rojos silvestres (grosella, frambuesa) que se mezclan con una mineralidad caliza muy evidente (tiza, piedra blanca). Aparecen notas de hierbas de monte y un fondo floral (violetas) que le da una elegancia superior.
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Gustativa: En boca es vertical, vibrante y muy fluido. No es un vino de peso, sino de energía. Posee una acidez eléctrica que lo hace sumamente refrescante. Los taninos son finos, casi granulados, y el final es muy largo, dejando una sensación salina y fresca muy persistente.
Maridaje y Servicio: Es un vino para platos refinados: pato a la naranja, carpaccio de buey con lascas de trufa, pescados grasos a la brasa (como el rodaballo) o quesos de oveja de media curación.
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Servicio: Se recomienda servir entre 15º y 16ºC para no apagar su frescura. Es aconsejable utilizar una copa de cristal fino tipo Borgoña.









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